sábado, 1 de octubre de 2011

Cuaderno de bitácora: 2 de Septiembre, 0:21 hora local.

Ahora mismo estoy en el piso de Maribel y Tomás. Esta noche es extraña, han pasado muchas cosas que no voy a contar aquí. No sé por qué solo me apetece escribir versos de Kase, la primera canción que se me ha venido a la cabeza y que, creo que ahora mismo es la que expresa mejor lo que siento.

Que no, que no, que no, que no...
Que no me tiembla la mano si tengo que empuñar un micro
y poneros de mierda y de grasa hasta el puto culo.
A veces os gano, tan sólo, con beberme un litro
y volverme a casa preguntando "¿quién coño es más chulo?"
Soy un abraza-farolas, un peregrino,
mi antigua novia me dijo "te veo muy desmejorado!"
Ahora bebo a solas, las penas flotan en el vino,
mañana será otro día, otro día igual...
Mi canción es triste como una puta ranchera,
quienquiera que sea el que esté allí arriba que me escuche,
mi cuerpo no resiste y no hay cerveza en la nevera,
¡estoy pensando en follarme a mi osito de peluche!
¡No mires! O lárgate de aquí si es necesario,
no vuelvas a apostar ni un puto duro por mí,
¡Mierda! Las lágrimas no tienen horario,
¿a qué venís putas? ¿A qué venís?
Mi cerebro está preparado, soy ágil como una pantera,
duermo con un ojo abierto, tengo enemigos ahí fuera,
¡oye! Tenéis mejores formas de hacer el ridículo,
¿por qué coño coger un micro hijos de puta?
Dios así lo quiso, soy un experto, no improviso,
moriré de sobredosis si es preciso.
Por ser estrella, aviso, si veis mi huella, huele a Paraíso,
¡es por que estuve allí ayer, pero Eva me echó!
Kase.O, tú toma hormonas, a mí y a mis hermanos,
¿Qué pasa? ¡Que nos la coman!
Yeah!! Los amos! Cada micro, mil gramos,
Zaragoza, Madrid, ¡Un gran plan tramo!

Pues eso. Que mañana será otro día, otro día igual...

jueves, 29 de septiembre de 2011

Cuaderno de Bitácora: 29 de Septiembre, 18.29 hora local. Sulina, delta del Danubio.


He de escribir esto antes de que se me olvide todo. Estamos pasando tres días en el Delta del Danubio Violaine, Nicolas, Thomas y yo. Llegamos a Tulcea ayer, y he de decir que el viaje fue una putísima mierda. Pasamos 5 horas y media en un tren mazo de incómodo que salía a las 5.40 de la mañana. Esa noche (la del martes para el miércoles) solo dormí una hora y en el tren no pude pegar ojo a si que estoy algo cansadete. A pesar de todo, este es uno de los mejores viajes que hemos hecho desde que estoy en tierras rumanas. Tras las cinco horas infernales en tren, llegamos a Tulcea a eso de las 11 y media hora más tarde estábamos pillando un barco camino a Sulina, un precioso y pequeño pueblo en pleno Río Danubio. Tengo que confesar que estaba muy acojonado, no tenía ni puta idea de dónde pillar el barco ni de dónde nos teníamos que apear. Ni siquiera sabía dónde coño estaba el hostal donde nos íbamos a alojar estos dos días ni si iba a ser bueno o una puta mierda como un castillo. A nuestra llegada a Sulina, preguntamos a unos abueletes por el hostal (Sallina se llama el susodicho), y, tras varias discusiones con los cazafortunas del lugar que aprovechan la inocencia de los turistas, llegamos al lugar. JODER QUE PUTA PASADA DE HOSTAL: habitaciones dobles y triples con calefacción y aire, tele e internet y con la mejor ducha que me he dado desde que estoy en Rumanía. El lugar es super acogedor, la comida que nos dan está de tremenda, es bastante barato (25 por las dos noches) y encima los dueños son la hostia. Ayer, nada más llegar, el dueño nos dijo que nos fuéramos a la playa, que era preciosa y teníamos que verla. A si que nos llamó a un taxi y para allá fuimos. Una pasada. Es increíble estar tumbado en la playa, tomando el Sol y que, de repente, tres caballos pasen a tu lado como si nada. Yo todavía estoy flipando. Hoy el dueño nos ha organizado un viaje por el delta del Danubio: por 50 Lei (13 lereles al cambio) hemos viajado en un barco particular, descubriendo el Delta, viendo pelícanos, ranas, pájaros, peces… Hasta hemos visitado un pueblo entrañable, de estos de la Rumanía profunda (Cardon se llamaba), donde solo hay 11 casas habitadas por ancianos, granjas, ovejas, cabras, vacas, gallos y gallinas. Acojonante. Entre foto y foto, las 4 horas del viaje se han pasado voladas, y a nuestro regreso a casa, el dueño  nos ha invitado a un chupito de Palinca, una bebida espirituosa típica rumana. Su puta madre, que merluza llevo con solo un chupito… Esto es peor que la Absenta, tiene más de 60º, pero no se le puede hacer el feo al dueño del sitio donde duermes, a si que habrá que lidiar con el pedal… jajajajaja.
Después de una horita de siesta, nos iremos a dar un garbeo por la ciudad, a ver si nos hemos dejado algo por ver (aunque es difícil ya que es muy chiquitita). Escribo esto con Violaine durmiendo a mi lado, y he de decir que es UNA PUTA MIERDA que pase el tiempo. Este sitio es tan especial, tan relajante, tan bonito, tan entrañable, tan… tan… Tan espuni! Ojalá pudiera detener el tiempo y hacer que estos días durasen para siempre. Estoy seguro de que voy a volver a este lugar. Me encanta porque aquí es como estar en el paraíso. Es inefable… Oh my God… I just jizz in my pants! Jajajaja
Finally, estamos jugando al mentiroso los dos belgas, la francesa y yo. Es muy divertido ver como solo los españoles mentimos como bellacos!! Ojalá este momento dure eternamente… Sorín, prometo que volveré a verte! J

domingo, 25 de septiembre de 2011

Cuaderno de bitácora: 25 de Septiembre, 9.03 hora local.


Escribo estas líneas desde Constanta, una cuidad playera de Rumanía. Hace mil que no actualizo, y después de este grandioso finde, creo que es bueno escribir un poquino, ya que, para ser sinceros, lo echaba de menos.
Desde mi última actualización ha habido de todo: fiestas, gente nueva, viajes, visitas, rollos, desrollos, conversaciones políticas, amorosas, estúpidas, traducciones de chistes malos y, sobre todo cerveza. Y digo esto porque desde la última vez que hablé de mis peripecias no recuerdo lo que ha acontecido con exactitud, solo sé que no tengo absolutamente ningún mal recuerdo, pero debería haber escrito a diario (aunque aquí sea imposible).
El caso es que este finde, (como todos los días de Erasmus) ha sido AWESOME. Salimos de Bucarest el viernes a eso de las 9 de la mañana. Estábamos todos reventados puesto que la noche anterior salimos de fiesta. Tras tres horas de viaje entre cabezadas, música y conversaciones, llegamos a Constanta al mediodía, donde pillamos un bus hasta nuestro Hostal (Eol777). Primera aventura y acojone: no sabíamos con exactitud dónde estaba ni qué bus teníamos que coger, y una oleada de pesetas y gitanillos nos rondaban cuales hienas acechando a un grupo de cervatillos indefensos. Aun así, tras media hora de bus urbano, llegamos a nuestro destino, gracias a mi GPS (por que como me dicen estos soy un Geek) y a mi compadre Alberto, que había llegado un día antes a Constanta con el resto de españoles y nos guió en nuestro camino hacia la tierra prometida (de hecho hasta nos esperó en la parada, es el mejor). Cuando llegamos al Hostel, me sorprendió un poco encontrar a un montón de gente (polacos, americanos, italianos, irlandeses) en un lugar tan… llamémoslo “acogedor”: cinco habitaciones de 3-4 camas, 4 baños/ducha (lo llamo así porque no existe el plato de ducha, a si que puedes ducharte mientras cagas) y un patio con una mesa enorme sobre la que ahora escribo estas líneas. Esa noche a tres de nosotros nos tocó dormir en un colchón en el suelo, pero nada malo porque en la primera noche mucha gente tuvo que sobar en el patio por falta de camas…
Aun así, el primer día se me hizo largo. Nada más llegar, fuimos a comer, nos cambiamos y a la playa de Mamaia, en el Mar Negro. He de confesar que la playa estaba llena de mierda (la gente es bastante guarra y aquí lo de la limpieza no lo trabajan en exceso), pero bañarse en el Mar Negro es algo que todavía no me creo. Y más cuando es la primera vez que salgo fuera de España para conocer mundo. La putada de este finde ha sido que anochece pronto y si bajas a las 2 a la playa a las 6 ya te tienes que subir. Encima hace frescuni por las noches, pero también he de decir que todo eso, más que putada, ha sido de puta madre. El primer día empezamos a beber a las 7 de la tarde, a si que imagínate la merluza que llevaríamos a las 12. Cenamos pizza, de una pizzería de constanta que se llama “San Marco” (http://www.pizzasanmarco.ro/) en la que hacen unas de las mejores pizzas que he probado en mi vida (y eso que la del Filos es difícil de superar…). Además son ENORMES (tamaño XXL) y bastante baratas (31 Lei).
Esa noche conocimos a dos americanos de la marina: Mike y Eddie, un negro mazadísimo y un color café medio chicano que nos enseñaron la diferencia entre “beach” y “bitch”. Madre mía que risa esa noche. Tras la cena y el “botellón” decidimos ir a un garito a mover el esqueleto (jajajajaja puta mierda de expresión…)y, segunda aventura: el dueño del Hostal (Jianu Alin Razvan. Pongo el nombre completo por que es la hostia de persona y con él aquí no nos faltó de nada) nos dijo que fuéramos al Crema Café del centro de la ciudad y por allí buscáramos un garito para salir. NADIE tenía ni puta idea de dónde estábamos ni a dónde coño íbamos. Tras un tiempo andando sin rumbo, preguntando a la gente dónde ir a bailar y evitando gitanos que querían comprarme los pantalones por 5 Lei, entramos en un garito en plan pub, para sentarse en sillones cómodos y pedir un peloti mientras hablas con los colegas. En aquel lugar descubrí lo divertido que es jugar con el ser humano y con el ambiente que te rodea. Y digo esto por que cuando llegamos ni dios bailaba, lo típico de un pub así: todos tienen vergüenza de bailar si todo el mundo está sentado. A nosotros nos sudó la polla el mundo, es nuestro Erasmus y estamos para disfrutar, que para algo somos jóvenes y borrachos. A sí que, con las mismas, Adrien se puso a bailar con Violaine  y yo enganché por la banda a Elena, mi gaditana. Aquello parecía “Mira quien baila!”: Franceses vs. Españoles!!. Fue genial. Pero lo mejor de todo fue ver cómo, al rato de estar bailando, un montón de gente se puso de pie a bailar también. Enserio, tenéis que probarlo. Ir a un garito “aburrido”, con buena música, donde todo el mundo esté sentado, echadle un par de cojones y sacad a bailar a alguna amiga vuestra. Veréis como al rato un montón de mujeres se ponen de pie para bailar (una pena que sus amigos oligofrénicos no tengan los huevos y las ganas de bailar como las tenemos nosotros, y sobre todo, como las tienen las mujeres). Tras un rato bailando, fuimos a otro garito a sudar como pollos, beber y bailar como cerdos (tengo que grabarme bailando con Violaine. La peña flipa y yo me pongo… COMO UNA MOTO! Jajajajajaja). A eso de las cuatro volvimos a “casa”, estábamos cansados y la mitad de la gente decidió irse a otra discoteca en Taxi. Ahora agradezco habernos quedado en aquel sitio, la música era muy buena, la compañía aún mejor y las tías estaban tremendas.
El sábado, tras 20 horas o más durmiendo, nos bajamos a la playa, pasamos allí el día bañándonos y tomando el sol y después fuimos a cenar a un sitio en el que me comí el mejor Brownie que he probado jamás. Jizz in my pants en el momento en el que el chocolate rozó mis labios. Esa noche la despedimos de forma “tranquila”: chupitos de tequila, fotos, cerveza, “youtube party” risas y… UNA TIMBA DE POKER! Pero no cualquier Poker, Poker con céntimos de Lei! Era en plan “Oh Dios mío! Ese tío está loco! Acaba de subir 50 Bani!!” jajajaja. Los All-in eran lo mejor: si ganabas tenías un montón de dinero, parecías el puto amo, y en realidad no llegabas ni a los tres euros. Al principio comencé ganando yo (eché a mi pobre Tomás de la mesa), hasta que apareció el polaco, Jatzek tos dio a todos por ele ano. La noche acabó entre chupitos de Tequila, whisky, vodka y una botella de “kreskova” que todavía no sabemos qué coño es. Ahora son las 10 de la mañana y Elena, Adrien, Violaine y Nicolas se acaban de despertar. Volveremos a Bucaresti today (aunque a mí me gustaría ir directamente al Delta del Danubio) aunque eso es otra historia que contaré en otro momento. Solo diré más que todavía no me creo que me haya cruzado media Europa para bañarme en el Mar Negro…
Pffff… this is LEGEND… (wait for it)                                                                                      
DARY!!! jajajajaja

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Cuaderno de bitácora: 21 de septiembre, 4.42 hora local.

"Hay palabras que son mágicas y caras que son un poerma."


Y en este caso una canción vale más que mil palabras. :)

martes, 13 de septiembre de 2011

Cuaderno de bitácora: 13 de Septiembre, 17.50 hora local.


Llevo doce días sin actualizar mis alegres andanzas bucurestianas. Es una putada por que no recuerdo tan bien todo lo que me ha sucedido en estas dos semanas como si lo fuera escribiendo a diario, pero una cosa es cierta: se me está olvidando hablar en castellano. Es raro, por que de tanto inglés que hablo ya hasta pienso en inglés y escribo cosas en inglés sin darme cuenta. True Story. Además el uso de nuestra Lengua Erasmus también influye: aquí se habla inglés con toques de español, francés, alemán, rumano e italiano, además de un poco de portuñol. Es muy divertido a la par que jodido.
Recuerdo que mi última entrada fue del sábado de hace dos semanas. A si que retomamos la noche desde el Dumars: Jo qué noche!! Salimos todos (o casi todos los Erasmus) a una discoteca bastante cool: todos nos pusimos nuestras mejores galas, yo con mi modelito de corbata las dejé a todas locas (sobre todo a las alemanas) y a algún que otro hombre, por qué ocultarlo… jajajaja. El caso es que entramos gratis a una discoteca bien tocha, llena de pivones, con reservado y botella de whisky también gratis y música bastante potente. A la hora, los franceses, los dos belgas y las tres alemanas se marcharon por que aquello parecía más un club de striptease que una discoteca: gogos tremendísimas bailaban en plataformas mientras pives con mirada obscena se las comían con los ojos echándoles fotos a saco (yo me incluyo en ese grupo también). Los españoles nos quedamos, más que por las mujeres (y no solo las gogos), por que la peña empezó a pedir botellas y botellas y al final nos hicimos con 3 de vodka y dos de whisky. Una locura. Yo me lo pasé de puta madre, bailé con todas, conocí a unos rumanos  que estaban de despedida de soltero e incluso tonteé con una alemana con unas tetas como mi cabeza. Además acabamos cenando comida típica rumana (de la buena, de la que hacen las abuelas) en la habitación de Mirela, a si que tu imagínate.
El resto de la semana pasó como habitualmente: clases, fiestas, clases, cervezas, risas, más clases, más fiestas, muchísimas más risas…
Este finde ha estado gracioso. La noche del jueves pasado, fue increible. Hicimos la feria de Albacete en la habitación de Maribel: barbacoa, cuerva (bebida de vino mezclada con fruta y gaseosa) y BlackOut (una brebaje mágico de los franceses que estaba tremendo, y que nos bebíamos a hidalgos “Guys!! One shot!!” jajajaja). Acabamos en el Elefante, con un pedo inmenso y bailando como cosacos. Esa noche se me fue de las manos. Entre baile y baile, una chica rumana, Ioana, sucumbió a mis encantos naturales y… en fin, que se me fue de las manos. Aunque es verdad que fue muy divertido ver la cara de Violaine cuando compré una rosa y me la puse en la pechera y más divertido aún fue conocer a una camarera del garito (que estaba tremenda por cierto) y la cual me invitó a un par de cubatas. Simplemente, AWESOME.
Desde entonces han pasado un montón de cosas más que no voy a escribir por que esto empieza a ser ya demasiado largo. Solo mencionaré la noche del karaoke, en la que gané una botella de champán por cantar el "Sex Bomb", además de las increíbles visitas a los museos de la capital, que son super interesantes. Solo puedo decir que estoy very happy here y que, aunque me duele decirlo, apenas echo de menos mi tierra. Eso es bueno, pero también es malo. Pero no importa, por que sé, que a mi regreso, echaré de menos estas tierras… Que viva la vida Erasmus!!! :D

P.D: por cierto, si algún día venís a bucarest, tenéis que comer en el Excalibur, un restaurante medieval, al lado de Piata Unirri. Es increible. No puedo describirlo más que con una palabra: INEFABLE. Tenéis que venir y comprobar vosotros mismos lo que estoy diciendo.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Cuaderno de bitácora: día 6-7, 3.12 hora local


No paso por aquí desde el miércoles, pero es que con tanto por hacer aquí es imposible tener un momento para escribir e incluso para pensar. Esta entrada corresponde al jueves y al viernes, espero acordarme más o menos de todo…
El jueves tuvimos clase por la mañana, la última de la semana, y, por la noche, fiesta oficial Erasmus organizada por la gente de la ESN (Erasmus Student Network). El tema de la fiesta era llevar algo típico de nuestro país, pero como no teníamos nada disponible, nos pintamos unas banderitas. La verdad es que la peña se lo curró un montón, sobre todo los franceses Adrian y Flourent y los belgas Thomas y Nicolas. Yo, como no tenía nada, solo pintura de cara, decidí ponerme una camiseta amarilla, un bañador rojo y pintarme la cara de rojo también. Era como una bandera andante (the walking flag). Fuimos a beber y conocernos mejor a un pub de aquí dentro de la resi, donde nos pusimos unas etiquetas con nuestros nombres y nos conocimos mejor entre cervecicas (ay que ricas!).
Tras unas dos horas en el garito, nos fuimos a la discoteca donde era la fiesta: el pub Le Dicatore (bastante curioso por el nombre y por las fotos de todos los dictadores del antiguo continente). Primera aventura tras salir del garito: somos muchos y la gente se enrolla y se queda atrás, a si que cuando llegamos al metro, la mitad de la gente se quedó fuera por que ya lo habían cerrado. A si que Mirela y yo, decidimos salir a recogerlos para ir a la discoteca en bus (que por cierto fue gratis).
Ya en el centro, tras varias esperas, el que se perdió fui yo, a si que Maribel tuvo que venir a buscarme. Tras una hora o así de aventura nocturna, llegamos todos al garito (salvo algún que otro rezagado, como siempre). Y segunda aventura: el puerta de la discoteca me dice que no puedo pasar con bañador! Después del palizón! Vamos no me jodas!! Gracias a mi uso de la fuerza y mi poder de convicción unido con mi cara roja y mis chistes malos, conseguí que el puerta me dejara entrar. Hasta las 5 de la mañana bailando, bebiendo, riendo y algo pedo. Mi cara roja por la pintura hacía que me pareciera a un demonio sin cuernos (menos mal que mi angel Violaine estaba allí para salvarme…)
Acabamos bastante cansados a eso de las 6, riéndonos de gilipolleces (Adrian le iba diciendo a todo el mundo “Do you want to see my penis” y le faltó tiempo para sacárselo al cabrón jajajaja), acariciando perros callejeros más bonitos que to las cosas y algo pedos debido al alcohol.
Al día siguiente (el jueves) nos despertamos, comimos algo y fuimos al centro, a conocer la ciudad a fondo: el teatro romano, la plaza de la revolución, la biblioteca nacional… Entre foto y foto, acabamos tomandonos unas cerves y algo parecido a un kebab (gyros) pero mucho más rico, en plan taco, con carne de cerdo, verduras tipicas del kebab y pan de pita. El día ha acabado ya, con todos los erasmus en nuestra habita de pequeña fiesta. Ha sido genial por que hemos contado chistes en inglés (además de los crueles, crueles!), les he enseñado a las chicas la canción que Ramón y Pat me compusieron antes de mi marcha (creo que les voy a deber unos cuantos polvos…) y ahora estoy escribiendo estas líneas cigarro en mano y escuchando algo de reggae. Mañana vamos al parlamento y pasado creo que vamos a un concierto de Enescu, el compositor más famoso de Bucarest. Tengo muchísimas ganas de verlo!!!
Creo que eso es todo por estos días. También creo que me he dejado muchas historias en el tintero, pero es que el tiempo aquí pasa volado y eso de no poder escribir a diario hace que se me olviden muchas cosas.
Noapte buna!

miércoles, 31 de agosto de 2011

Cuaderno de Bitácora: día 4-5, 1.54 hora local.

Estos dos últimos días (lunes y martes) han sido duros (duros y fiesteros…), a si que empezamos la semana de puta madre! Me falta tiempo para escribir el día a día y hacer muchas más cosas, pero me sobra alegría para disfrutar, a si que no pasa nada, y si pasa, se le saluda.

El lunes tuvimos el primer día de clase a si que, tras la noche de party in our room (la habitación 701 del Grozavesti es la mejor del campus!), llegamos a eso de las 13.30 a la Facultatea di litere de la uni din Bucuresti y allí nos reunimos con la coordinadora de Erasmus: Alina, posiblemente, la mejor coordinadora de Erasmus del mundo. Como se lo curró la mujer! La hostia! Encima tenía unos ojazos la cabrona!

Tras una leve presentación en una clase así como la del curso del ’67, conocimos a nuestros profesores y nos dividimos en tres grupos diferentes: uno de sólo gabachos, otro de alemans & italians y el último el nuestro, el de los españoles: un chico portugués, una chica búlgara, un suizo y… uno de un país especial:…“catalonia” (como el típico chiste de “van un español, un inglés y un chino…”, vamos).

El primer día fue algo duro, por el desconocimiento total del idioma, y por que la profe metía bastante caña. Eso s,í hablaba inglés de puta madre a si que era muy fácil entenderla y seguir las clases. En una mañana aprendimos que Rumanía dejó de ser comunista en 1989 y también las típicas palabras útiles en cualquier idioma: hola, adiós, como te llamas, de dónde eres, gracias, por favor, hasta luego, el verbo ser… como en cualquier parbulario, vamos.

Tras las clases, a eso de las 3, acabamos y decidimos irnos a comer por el centro. Puesto que mi compi el cordobés y yo ya nos habíamos pateado la ciudad previamente, decidimos llevar a todos los guiris a la zona de los chiringuitos. En ese momento fue cuando Yavhé llamó a mi puerta: vi la parra en llamas, escuché voces divinas, y, sin comerlo ni beberlo, me convertí en el puto Moisés conduciendo al pueblo Israelí hacia la Tierra Prometida. A si que, sugiendo el consejo divino, nos fuimos a un garito típico Español (CON DOS COJONES!) a comer tapas (paella, tortilla de patatas, salchichón, ali-oli) y beber cerveza & sangría. Los guiris flipando, les encantó todo y salieron super contentos. Encima nos invitaron a un chupito (a ver, los dueños son españoles), nos hicimos sus amigos y encima este viernes nos han invitado a comer . Todo eso por el módico precio de 3.5 €. Increíble, y puedo asegurar que nos pusimos hasta el puto culo.

Y lo mejor del día estba por llegar: fiesta Erasmus en la 807 (habitación de Adrién, un francés de puta madre). El resultado? Yo acabé a las 4 de la mañana en mi cama, bastante chuzo, pero habiendo disfrutado la noche al 100%: conocí un montón de gente más, hablé de todo con los Erasmus (hasta de política! Y en inglés, con un rumano y un belga!! ), bailé, reí, bebí, fumé e incluso tonteé con una alemana, pero poca cosa… de momento. Y la catársis llegó a las 4, por que, antes de irme a sobar, en mi inmensa merluza, me puse a hacer los deberes del día (conjugar el verbo haber, en rumano, tomoco, es un deporte de riesgo bastante gracioso).

Hoy martes ha sido bastante duro, sobre todo la mañana. Dormimos 4 horas, yo no tenía resaca pero estaba muerto, y teníamos que aguantar una chapa de 5 horas en inglés-rumano. Pero aquí hemos hecho una grandísima piña, un buen grupo, a si que yo no era el único que estaba jodido. Joaquín se fue al baño durante la clase como unas 10 veces… hasta que echó la pota y decidió pirarse a casa. Por su parte, Maribel se quedaba sobada en mitad de la clase mientras la profe le preguntaba que leyera un texto en rumano. Que duras y divertidas son estas clases hoiga!

Al salir de clase fuimos a recoger nuestro libro de rumano y los papeles para pagar la residencia (del 26 de Agosto al 23 de Septiembre por 420 Lei = 105 €) y nos fuimos a comer. Mi compi Alberto, (dale gas) Tomás, y algunos más se fueron a comer al centro y yo me fui con los franceses, un italiano y un chico de Portugal, Renato (mi compañero de mesa), a comer a nuestra resi. Comimos y cerveceamos en un pub donde hablamos toda la tarde y nos conocimos mejor. Y cuanto más hablo y más conozco a la gente, más me gusta. No me canso de oir experiencias, opiniones, bromas, y también de contarlas y ser partícipe de ellas. Toda esta gente es increible. Todos y cada uno de ellos.

Encima antes de ir a nuestra habitación estuve hablando a solas con Maribel, la chica de Iniesta (Cuenca), y he descubierto que, aunque a primera vista parece una pijilla bastante tonta y cursi, es una chica increíble.

Tras hacerme un facebook, hablar con mi madre, mi hermana y Bluesmonator (ya te vale putilla!! Jajajaja), he escrito este chorizo que supongo leeré algún día para recordar estos maravillosos momentos, que ojalá duren para siempre.

Y ya está por hoy. Me voy a dormir que ya estoy hasta la poya de escribir y estoy muerto. Y mañana madrugo y tengo que hacer los deberes de los sustantivos en masculino, femenino, singular y plural.

Noapte buna! :)

lunes, 29 de agosto de 2011

Cuaderno de Bitácora: día 3-4, 3.12 hora local.

Hoy ha sido un grandísimo día. Tras despertarnos a las 12 o así, hemos bajado al jardincito de la resi, donde nuestro colegas gabachos nos esperaban con una ensalada “tipycal french” para comer. Muy rica. Las dos chicas alemanas y la italiana (también muy buenas por cierto) querían visitar el centro de Bucuresti, a si que mi compi el cordobés y yo nos ofrecimos como gúias para enseñarles lo poquito que conocimos el día anterior. Visitamos muchos sitios: Piata Unirii, mercadillos típicos rumanos, la facultatea di litere, el museo de historia rumana e incluso el Km. 0 de bucarest. Ha sido un grandísimo día: los dulces típicos rumanos están tremendos, las chicas de erasmus son super majas y encima hemos comido typical rumanian lunch por 5 pavos incluidas las cervezas (Green stuffed peppers, que ricos que estaban macho!!). Tras un día agotador, de conocer la ciudad y entre nosotros, volvimos a la resi para darnos una duchita, consultar los mails y ponernos a tono para la noche, y ya de paso, decidimos quedar con los españoles que ya estaban aquí: Maribel (qué nivel!!) y Tomás (dale gas!!) que habían venido hoy y a los cuales nos encontramos por casualidad en el centro de la ciudad.

Cenamos en un bar/restaurante de la zona de la residencia: tres pizzas y unas cervezas por 15 Lei es un precio digno de admirar. Además a la cena se apuntó otro chico de Barcelona: Oriol, un catalufilla que me contestó “si bueno, de cataluña” cuando le pregunté “tu también eres Español?”. En fin, cosas de casa.

Lo mejor del día vino por la noche, después de cenar decidimos hacer un pequeño guateque improvisao en nuestra habitación. Empezamos a jugar a culo los cuatro españoles, a los que luego se unieron los dos extranjeros, el francés y el catalán. El caso es que minutos después se unieron a la fiestuqui el resto de franceses, las dos alemanas y un par de belgas más majos que las pesetas. Incluso, a eso de las dos, se pasó por la habitación una chica rumana, que estudia aquí y se llama Mirela. Muy maja también, el primer día nos ofreció la llave de la lavandería sin apenas conocernos; y como la pobre no podía dormir, decidió asomarse por nuestra habita para unirse a la fiesta.

Esto es la hostia puta, tengo la sensación de que en un fin de semana he aprendido más que en toda mi puta vida. Conozco muchas cosas de Bélgica, de Alemania, de Rumanía, Francia e incluso de mi propio país: Cuenca, Córdoba, Murcia y Barcelona. Y lo mejor de todo es que lo conozco por la gente que vive allí, la gente de a pie, la que vive las cosas día a día y se pega de hostias con la vida para conseguir sus deseos. Eso es lo que realmente me enriquece, que sé de primera mano cómo es cada país en realidad, y no es para nada como la mierda que nos cuentan en la tele y la mierda que ponen en los libros sobre los ladrones (usease políticos), reyes, presidentes de la república o partidos políticos que, según ellos, son los que hacen que el país crezca y tire para adelante. Los que hacen la Historia de un país vamos... En fin.

Today it has been an AWESOME day!!!

Noapte buna! :D

domingo, 28 de agosto de 2011

Cuaderno de Bitácora: día 3, 3.53 hora local.

Esto es la hostia. Hemos estado conociendo a gente de todo el mundo: Rumanía, Francia, Alemania... Dios, es increíble la cantidad de gente que se conoce de Erasmus, y la cantidad de experiencias enriquecedoras que se obtienen de esto... Desde aquí mando mi humilde mensaje al mundo: a todos los universitarios, iros de Erasmus YA. Da igual dónde, a la Conchinchina o al Polo Norte si hace falta. Da igual que no sepas Rumano, Inglés, Francés o Chino, da igual. Vete. Solo llevo dos putos días y ya estoy echándolo de menos. No quiero que esto se acabe nunca, pero mientras dure, prometo aprovecharlo al 100%. Sea lo que sea. Menos que me den por culo, como dice Alberto, mi compañero el Cordobés: "a mí que me maten, pero que no me den por el culo!!" jajajaja. Genial.

Futuro Félix, te digo aquí y ahora que aproveches, que disfrutes y que lo mastiques despacito, saboreándolo, por que posiblemente estos sean los 6 mejores meses de tu vida. Enriquécete, y aprende, eso es lo más importante. Y sobre todo, no te quedes con ganas de NADA. ;).
Ahora eres un Homo Erasmus, a si que (ex)change your life!!

sábado, 27 de agosto de 2011

Cuaderno de bitácora: día 2 , 23.03 hora local.

El segundo día ha empezado bastante tarde porque, con eso del internete, anoche nos acostamos a las mil y hoy hemos amanecido a las 2 de la tarde. No problemo. Con las mismas, nos hemos vestido y hemos ido al centro de la ciudad en busca de la uni donde el lunes empezamos el curso de rumano. Primera aventura: montar en el metro y no acabar en Algete. La verdad es que ha sido bastante fácil, el metro es bastante pequeño en comparación con el madrileño, pero está muy bien cuidado. Los andenes y los coches son más anchos y la seguridad es muy patente en las estaciones e incluso dentro de los coches. La única pega que le he encontrado es que por fuera parece una puta mierda: las bocas de metro están bastante descuidadas, aparte de camufladas, y las zonas de paso de viajeros bastante desiertas y muy mal iluminadas, lo que hace que te entre un suave canguelillo a la vez que te asoma el mojoncete si vas por ahí sin conocer nada. Lo mejor, como casi todo en Rumanía, el precio: 10 viajes por 2.5 €.

Tras unas paradas y un viaje lleno de vistas maravillosas (jo macho, Qué pivones hay aquí!!) Llegamos a nuestro destino: parada de Universitate, línea 2 (la azulona), en el Sector 1, en pleno centro de la ciudad. A la salida nos encontramos un mercadillo de antigüedades con unas cosas maravillosas y a la que seguramente mañana volvamos para comprar regalitos y recuerdos. Tras varias vueltas por la ciudad, vistas de monumentos y alguna que otra foto, llegamos a la facultatea di litere (facultad de letras) y aquello me impresonó bastante por que parecía sacado de la peli de la vida es bella:

Aquí estudiaré rumano mientras me acuerdo del “Buenos días princesa!”

Tras la visita, decidimos comer en un restaurante del centro. Algo típico rumano: salata de vinete (una especie de potaje de berenjena brutal, como un puré de patatas), snitel de porc (filete de cerdo empanado) y, de postre, clatita (crepe rellena de mermelada) y un cafelito con leche. Todo por el módico precio de 33 Lei (7 pavis y pico al cambio).

Salimos del restaurante y nos dimos un garbeo por la ciudad: nos tomamos dos cerves en una terracita por 4 pavos, visitamos el Km.0 de Bucarest y asistimos a una boda Rumana! Que pintas, que pedo y que musicote! Entre paseo y paseo, acabamos en la otra punta de la ciudad, en un decatlon de las afueras, junto a un carrefour, donde compramos algo de ropa y provisiones (sobre todo cerveza), y donde pudimos ver como una horda de rumanos mazadísimos asistían a un torneillo de pulsos donde demostraban su hombría. Entre gritos y lloros, alguno que otro salió del centro comercial con una copita de hojalata de color oro. Todo un espectáculo digno de estudio y admiración.

Para acabar el día, terminamos regateando con unos pesetillas para que nos llevaran de vuelta a la resi. Uno nos intentó timar (10 pavos por 10 km!! Qué locura! Qué alboroto!!) A si que nos fuimos con el que nos cobró la mitad.

Ahora, después de cenar, bajaremos a dar un garbeo por los garitos de la ciudad y a tomar unas copillas. También llamaremos a un par de pitutis, una española y una italiana que están en la 504 (pillos de nosotros que vimos su nombre en la lista de la residencia...) Esperemos que no sean dos orcos de Mordor, Alberto por tu padre! No lleves puesto el anillo! jajajaja

viernes, 26 de agosto de 2011

Cuaderno de Bitácora: Día 1, 16.08 hora local.

Este es el primero, del que espero sean muchos más escritos de mi estancia Erasmus en Bucarest. La verdad es que en unas ocho horas he pasado por multitud de estados de ánimo: cansancio, sueño, euforia, melancolía, miedo, vergüenza e incluso confusión. Ahora mismo estoy bastante cansado, pero es que me echo en la cama y no consigo dormirme; quizá sea por que hace un calor de cojones, por que quiero estar despierto cuando llegue mi nuevo compañero de piso (que por cierto, debe de estar al caer…), o por que simplemente es el primer día y uno no ha asimilado todavía este cambio tan repentino.

Salí de madrid a las 2.20 de la mañana, de un viernes 26 de agosto de 2011, tras despedirme de mi madre, mi hermana y chema a eso de las 12.30 y estar esperando a embarcar durante dos horas. El viaje en avión? Sinceramente, UNA PUTA MIERDA. Es cierto que viajé con una compañía de low-cost (WIZZ Air), pero no pude pegar ojo en todo el viaje. Asientos muy estrechos e incómodos, un santo rumano en el asiento de atrás dando por culo con sus pataditas (supongo que por los nervios) y una niña pequeña llorando hacían imposible el dormir en condiciones. Las azafatas estaban muy buenas, pero solo hablaban en rumano (o húngaro, o no sé qué coño) y no se les entendía una mierda. Lo único bueno del viaje fue que tardamos bastante poco (unas 3 horas y media) y que ha sido la primera vez que no he notado nada ni el despegue ni el aterrizaje. Además me sorprendieron bastante los aplausos y la euforia de los pasajeros cuando el avión aterrizó… La primera vez que lo veo. Supongo que los rumanos quieren mucho su tierra y valoran aún más sus vidas tras viajar en avión.

Ya en el aeropuerto me quedé con la cara de asombro. Sinceramente, nada más bajar del avión pensé que estaba en un país tercermundista. Del avión bajamos directamente, por las escaleras, sin pasarela ni nada, y una vez en la pista (bastante pequeña, por cierto), un autobús nos acercó a la salida, donde nos esperaba la policía, para revisar el pasaporte (muy útil después del por culo que dio en España) y las maletas, en una cinta de transporte, que parecía un cubilete de ropa durante las rebajas: muy pequeñito y rodeado de buitres esperando para cazar su presa. La verdad es que cuando ves lo que hay fuera, valoras realmente lo que tienes en tu casa: Barajas es a Baneasa lo que el Palacio Real a una chabola de las Barranquillas. También tengo que decir que es una gran putada estar en un país extranjero sin saber absolutamente NADA sobre él: lo de intentar comunicarte con otras personas en un idioma diferente que no conoces te hace sentir realmente estúpido, inútil e impotente, además de indefenso por que no sabes qué coño te va a pasar, ni qué cojones te están diciendo los autóctonos. A si que, aunque te llamen “hijoputa” en rumano, tu simplemente dices “No thank you! I have a taxi already!”, sonríes, y te piras.

Tras salir del aeropuerto, vino la primera pequeña aventura: buscar al pesetilla que me llevaría a la resi. Y eso que lo había reservado cuando saqué el billete para evitar que me timaran (por lo que dice todo el mundo, hasta los rumanos, los pesetas de los aeropuertos rumanos son la peor escoria de todos los pesetas del mundo). Pero me dio igual, cuando salí del aeropuerto, una manada salvaje de conductores trileros pretendían llevarme gritando aquello de “Oficial! Oficial! 1.39 LEI! Oficial!”. De hecho uno de ellos casi me obligó a meterme en su taxi aun cuando le dije que ya tenía el taxi reservado de WIZZ… un poco más y me mete a palos en el maletero. Menos mal que al poco llegó mi salvación: un gordito que parecía ser indio, se acercó hacia mí con un cartel que ponía “WIZZ” mientras me decía en inglés “WIZZ Taxi?”. “Yes!” le respondí, y en aquel momento me alegré por que ya casi estaba en “casa”.

Después de un viaje de cuarto de hora hablando sobre la ciudad: el tiempo, el ambiente, la fiesta, las mujeres… llegamos al destino. Y allí estaba otra vez el idioma. Yo no soy dipomático, ni sé cómo administrar una empresa, pero, vamos a ver… manda cojones que la recepcionista de una residencia de estudiantes Erasmus no tenga ni puta idea de inglés y te explique las cosas en rumano. Lamentable. Entre una que se expresa despacio y el otro que no la entiende y que se expresa aún peor… pues al final los dos acaban hablando en su idioma, usando gestos, y dando como resultando un espectáculo de lo más cómico a la par que absurdo. Lo único bueno es que mi nombre aparecía en la lista, a si que no tuve muchos problemas salvo que no entendía ni papa de lo que me decía… y eso que le dije “I don’t speak rumanian!” Pero eso a ella le daba igual.

Cuando por fin conseguí la llave y llegué a la habitación me volví a quedar con la cara de asombro: esto es como una puta ratonera. Tres camas, un baño con olor raro, un armario y tres mesas de escritorio; además de una nevera que huele a podrido que no veas junto a un microondas y una sandwichera con más mierda que los cojones de un grillo (cómo es posible que la gente sea tan sumamente cerda?). Aunque, para ser sinceros, tras unas horas aquí ya me he acostumbrado; mirándolo bien no está tan mal… Tengo un techo en el que dormir, la cama está blandita, hay sábanas limpias y almohadas, y tenemos un balconcito muy majo que da a una de las avenidas más tochas de Bucarest (aunque no corre ni gota de aire). Justo enfrente tenemos una central nuclear, y a dos pasos el carrefour, a si que está genial por que nunca nos va a faltar energía, radiación y comida para sobrevivir. Aún así echo mucho de menos una cocinilla y una lavadora. Además los precios están tiraos, con eso de que un euro son 4 Lei, aquí uno con 400 pavos se siente como el dueño del perico (al cambio son unos 1600 Lei), a si que por el dinero no me preocupo nada, y eso es un quebradero menos de cabeza.

Creo que por hoy no hay nada más. Intentaré dormir algo, y a las 9 bajaré a ver si me ponen internet en la habita (5 pavis por un mes de internet está de puta madre), así podré hablar con los míos, que ya les echo de menos.

Hasta mañana.

Post Data: ya hemos conseguido internete (es evidente, si no, cómo coño escribiría esto?). Conseguirlo ha sido gracioso. Primero la recepcionista nos dijo que a las 9. Efectivamente, a las 9 no estaba listo, nos dijeron que para el lunes, a si que con las mismas, nos fuimos a cenar al Pollo Frito de Kentuky (KFC para los gringos). Tras la cena, al entrar, la recepcionista nos dijo que si que estaba internet, a si que para allí fuimos. Tras 20 minutos esperando (en principio eran 5, pero… “esto es Rumanía!” como nos dijo un obrero), subimos a un 4º piso de un edificio típico de una peli de miedo para firmar el contrato. Me sentí como un yonki que compra cocaína y firma un contrato para ello: lo firmamos en la habitación de la mujer, llena de bártulos, ambiente gótico rodeado de hornillos desechos, trastos y demás mierda. Espero poder volver a España y no acabar en la cárcel, por que madre mía que mala pinta tenía la mierda que firmamos!! Jajaja. Pero bueno, 25 Lei un mes (unos 6 pavis al cambio) son un buen precio a pagar por internet de 10 megas no?

Ah! Por cierto! Mención especial tienen los franchutes que acabamos de conocer! Se han quedado con la cara de asombro cuando nos han visto con los portátiles aquí, viendo porno… Pobres gabachos… Nos decían “Dónde habéis conseguido internet! Es que la de recepción solo habla rumano!!” (todo esto en un inglés digno del mismísimo Emilio Botín). Pobrecitos… Al parecer los españoles si que somos los putos amos!! Jajajajajaja.

domingo, 22 de mayo de 2011

Inaguración

El primer paso ha sido crear este blog. Y lo he hecho antes incluso de tener las asignaturas elegidas o la residencia dónde voy a vivir. No sé cuándo me voy, tampoco sé cuándo volveré, ni lo que me deparará el viaje por tierras rumanas. Nunca he escrito un diario, y mucho menos uno público. No se me da especialmente bien escribir ni plasmar mi vida en un papel. Ni tampoco sé si seré capaz de hacerlo a diario durante mis cinco meses de instancia Erasmus. Repito que nunca lo he hecho.
Sin embargo, pienso que es bonito hacerlo para, algún día, echar la vista atrás y recordar una buena etapa de mi vida.
Un viaje que, espero, sea maravilloso.




Bienvenidos.