martes, 13 de septiembre de 2011

Cuaderno de bitácora: 13 de Septiembre, 17.50 hora local.


Llevo doce días sin actualizar mis alegres andanzas bucurestianas. Es una putada por que no recuerdo tan bien todo lo que me ha sucedido en estas dos semanas como si lo fuera escribiendo a diario, pero una cosa es cierta: se me está olvidando hablar en castellano. Es raro, por que de tanto inglés que hablo ya hasta pienso en inglés y escribo cosas en inglés sin darme cuenta. True Story. Además el uso de nuestra Lengua Erasmus también influye: aquí se habla inglés con toques de español, francés, alemán, rumano e italiano, además de un poco de portuñol. Es muy divertido a la par que jodido.
Recuerdo que mi última entrada fue del sábado de hace dos semanas. A si que retomamos la noche desde el Dumars: Jo qué noche!! Salimos todos (o casi todos los Erasmus) a una discoteca bastante cool: todos nos pusimos nuestras mejores galas, yo con mi modelito de corbata las dejé a todas locas (sobre todo a las alemanas) y a algún que otro hombre, por qué ocultarlo… jajajaja. El caso es que entramos gratis a una discoteca bien tocha, llena de pivones, con reservado y botella de whisky también gratis y música bastante potente. A la hora, los franceses, los dos belgas y las tres alemanas se marcharon por que aquello parecía más un club de striptease que una discoteca: gogos tremendísimas bailaban en plataformas mientras pives con mirada obscena se las comían con los ojos echándoles fotos a saco (yo me incluyo en ese grupo también). Los españoles nos quedamos, más que por las mujeres (y no solo las gogos), por que la peña empezó a pedir botellas y botellas y al final nos hicimos con 3 de vodka y dos de whisky. Una locura. Yo me lo pasé de puta madre, bailé con todas, conocí a unos rumanos  que estaban de despedida de soltero e incluso tonteé con una alemana con unas tetas como mi cabeza. Además acabamos cenando comida típica rumana (de la buena, de la que hacen las abuelas) en la habitación de Mirela, a si que tu imagínate.
El resto de la semana pasó como habitualmente: clases, fiestas, clases, cervezas, risas, más clases, más fiestas, muchísimas más risas…
Este finde ha estado gracioso. La noche del jueves pasado, fue increible. Hicimos la feria de Albacete en la habitación de Maribel: barbacoa, cuerva (bebida de vino mezclada con fruta y gaseosa) y BlackOut (una brebaje mágico de los franceses que estaba tremendo, y que nos bebíamos a hidalgos “Guys!! One shot!!” jajajaja). Acabamos en el Elefante, con un pedo inmenso y bailando como cosacos. Esa noche se me fue de las manos. Entre baile y baile, una chica rumana, Ioana, sucumbió a mis encantos naturales y… en fin, que se me fue de las manos. Aunque es verdad que fue muy divertido ver la cara de Violaine cuando compré una rosa y me la puse en la pechera y más divertido aún fue conocer a una camarera del garito (que estaba tremenda por cierto) y la cual me invitó a un par de cubatas. Simplemente, AWESOME.
Desde entonces han pasado un montón de cosas más que no voy a escribir por que esto empieza a ser ya demasiado largo. Solo mencionaré la noche del karaoke, en la que gané una botella de champán por cantar el "Sex Bomb", además de las increíbles visitas a los museos de la capital, que son super interesantes. Solo puedo decir que estoy very happy here y que, aunque me duele decirlo, apenas echo de menos mi tierra. Eso es bueno, pero también es malo. Pero no importa, por que sé, que a mi regreso, echaré de menos estas tierras… Que viva la vida Erasmus!!! :D

P.D: por cierto, si algún día venís a bucarest, tenéis que comer en el Excalibur, un restaurante medieval, al lado de Piata Unirri. Es increible. No puedo describirlo más que con una palabra: INEFABLE. Tenéis que venir y comprobar vosotros mismos lo que estoy diciendo.

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