Escribo estas líneas desde Constanta, una cuidad playera de
Rumanía. Hace mil que no actualizo, y después de este grandioso finde, creo que
es bueno escribir un poquino, ya que, para ser sinceros, lo echaba de menos.
Desde mi última actualización ha habido de todo: fiestas,
gente nueva, viajes, visitas, rollos, desrollos, conversaciones políticas,
amorosas, estúpidas, traducciones de chistes malos y, sobre todo cerveza. Y
digo esto porque desde la última vez que hablé de mis peripecias no recuerdo lo
que ha acontecido con exactitud, solo sé que no tengo absolutamente ningún mal
recuerdo, pero debería haber escrito a diario (aunque aquí sea imposible).
El caso es que este finde, (como todos los días de Erasmus)
ha sido AWESOME. Salimos de Bucarest el viernes a eso de las 9 de la mañana.
Estábamos todos reventados puesto que la noche anterior salimos de fiesta. Tras
tres horas de viaje entre cabezadas, música y conversaciones, llegamos a
Constanta al mediodía, donde pillamos un bus hasta nuestro Hostal (Eol777).
Primera aventura y acojone: no sabíamos con exactitud dónde estaba ni qué bus
teníamos que coger, y una oleada de pesetas y gitanillos nos rondaban cuales
hienas acechando a un grupo de cervatillos indefensos. Aun así, tras media hora
de bus urbano, llegamos a nuestro destino, gracias a mi GPS (por que como me
dicen estos soy un Geek) y a mi compadre Alberto, que había llegado un día
antes a Constanta con el resto de españoles y nos guió en nuestro camino hacia
la tierra prometida (de hecho hasta nos esperó en la parada, es el mejor).
Cuando llegamos al Hostel, me sorprendió un poco encontrar a un montón de gente
(polacos, americanos, italianos, irlandeses) en un lugar tan… llamémoslo “acogedor”:
cinco habitaciones de 3-4 camas, 4 baños/ducha (lo llamo así porque no existe
el plato de ducha, a si que puedes ducharte mientras cagas) y un patio con una
mesa enorme sobre la que ahora escribo estas líneas. Esa noche a tres de
nosotros nos tocó dormir en un colchón en el suelo, pero nada malo porque en la
primera noche mucha gente tuvo que sobar en el patio por falta de camas…
Aun así, el primer día se me hizo largo. Nada más llegar,
fuimos a comer, nos cambiamos y a la playa de Mamaia, en el Mar Negro. He de
confesar que la playa estaba llena de mierda (la gente es bastante guarra y
aquí lo de la limpieza no lo trabajan en exceso), pero bañarse en el Mar Negro
es algo que todavía no me creo. Y más cuando es la primera vez que salgo fuera
de España para conocer mundo. La putada de este finde ha sido que anochece
pronto y si bajas a las 2 a la playa a las 6 ya te tienes que subir. Encima
hace frescuni por las noches, pero también he de decir que todo eso, más que
putada, ha sido de puta madre. El primer día empezamos a beber a las 7 de la
tarde, a si que imagínate la merluza que llevaríamos a las 12. Cenamos pizza,
de una pizzería de constanta que se llama “San Marco” (http://www.pizzasanmarco.ro/) en la que
hacen unas de las mejores pizzas que he probado en mi vida (y eso que la del
Filos es difícil de superar…). Además son ENORMES (tamaño XXL) y bastante
baratas (31 Lei).
Esa noche conocimos a dos americanos de la marina: Mike y
Eddie, un negro mazadísimo y un color café medio chicano que nos enseñaron la
diferencia entre “beach” y “bitch”. Madre mía que risa esa noche. Tras la cena y
el “botellón” decidimos ir a un garito a mover el esqueleto (jajajajaja puta
mierda de expresión…)y, segunda aventura: el dueño del Hostal (Jianu Alin
Razvan. Pongo el nombre completo por que es la hostia de persona y con él aquí
no nos faltó de nada) nos dijo que fuéramos al Crema Café del centro de la
ciudad y por allí buscáramos un garito para salir. NADIE tenía ni puta idea de
dónde estábamos ni a dónde coño íbamos. Tras un tiempo andando sin rumbo,
preguntando a la gente dónde ir a bailar y evitando gitanos que querían
comprarme los pantalones por 5 Lei, entramos en un garito en plan pub, para
sentarse en sillones cómodos y pedir un peloti mientras hablas con los colegas.
En aquel lugar descubrí lo divertido que es jugar con el ser humano y con el ambiente
que te rodea. Y digo esto por que cuando llegamos ni dios bailaba, lo típico de
un pub así: todos tienen vergüenza de bailar si todo el mundo está sentado. A
nosotros nos sudó la polla el mundo, es nuestro Erasmus y estamos para
disfrutar, que para algo somos jóvenes y borrachos. A sí que, con las mismas,
Adrien se puso a bailar con Violaine y
yo enganché por la banda a Elena, mi gaditana. Aquello parecía “Mira quien
baila!”: Franceses vs. Españoles!!. Fue genial. Pero lo mejor de todo fue ver cómo,
al rato de estar bailando, un montón de gente se puso de pie a bailar también.
Enserio, tenéis que probarlo. Ir a un garito “aburrido”, con buena música,
donde todo el mundo esté sentado, echadle un par de cojones y sacad a bailar a
alguna amiga vuestra. Veréis como al rato un montón de mujeres se ponen de pie
para bailar (una pena que sus amigos oligofrénicos no tengan los huevos y las
ganas de bailar como las tenemos nosotros, y sobre todo, como las tienen las
mujeres). Tras un rato bailando, fuimos a otro garito a sudar como pollos,
beber y bailar como cerdos (tengo que grabarme bailando con Violaine. La peña
flipa y yo me pongo… COMO UNA MOTO! Jajajajajaja). A eso de las cuatro volvimos
a “casa”, estábamos cansados y la mitad de la gente decidió irse a otra
discoteca en Taxi. Ahora agradezco habernos quedado en aquel sitio, la música
era muy buena, la compañía aún mejor y las tías estaban tremendas.
El sábado, tras 20 horas o más durmiendo, nos bajamos a la
playa, pasamos allí el día bañándonos y tomando el sol y después fuimos a cenar
a un sitio en el que me comí el mejor Brownie que he probado jamás. Jizz in my
pants en el momento en el que el chocolate rozó mis labios. Esa noche la
despedimos de forma “tranquila”: chupitos de tequila, fotos, cerveza, “youtube
party” risas y… UNA TIMBA DE POKER! Pero no cualquier Poker, Poker con céntimos
de Lei! Era en plan “Oh Dios mío! Ese tío está loco! Acaba de subir 50 Bani!!”
jajajaja. Los All-in eran lo mejor: si ganabas tenías un montón de dinero,
parecías el puto amo, y en realidad no llegabas ni a los tres euros. Al principio
comencé ganando yo (eché a mi pobre Tomás de la mesa), hasta que apareció el
polaco, Jatzek tos dio a todos por ele ano. La noche acabó entre chupitos de
Tequila, whisky, vodka y una botella de “kreskova” que todavía no sabemos qué
coño es. Ahora son las 10 de la mañana y Elena, Adrien, Violaine y Nicolas se
acaban de despertar. Volveremos a Bucaresti today (aunque a mí me gustaría ir
directamente al Delta del Danubio) aunque eso es otra historia que contaré en
otro momento. Solo diré más que todavía no me creo que me haya cruzado media
Europa para bañarme en el Mar Negro…
Pffff… this is LEGEND… (wait for it)
DARY!!!
jajajajaja
Destino Gran Via te echó de menos, pero volveremos volveremos!
ResponderEliminarEres GRANDE sukito!!Estoy enganchadisimo a tu blog me meto todos los dias a ver si actualizas o que!!
ResponderEliminarPasatelo bien disfruta folla y me cuentas a la vuelta!
1 Abrazo tio