domingo, 25 de septiembre de 2011

Cuaderno de bitácora: 25 de Septiembre, 9.03 hora local.


Escribo estas líneas desde Constanta, una cuidad playera de Rumanía. Hace mil que no actualizo, y después de este grandioso finde, creo que es bueno escribir un poquino, ya que, para ser sinceros, lo echaba de menos.
Desde mi última actualización ha habido de todo: fiestas, gente nueva, viajes, visitas, rollos, desrollos, conversaciones políticas, amorosas, estúpidas, traducciones de chistes malos y, sobre todo cerveza. Y digo esto porque desde la última vez que hablé de mis peripecias no recuerdo lo que ha acontecido con exactitud, solo sé que no tengo absolutamente ningún mal recuerdo, pero debería haber escrito a diario (aunque aquí sea imposible).
El caso es que este finde, (como todos los días de Erasmus) ha sido AWESOME. Salimos de Bucarest el viernes a eso de las 9 de la mañana. Estábamos todos reventados puesto que la noche anterior salimos de fiesta. Tras tres horas de viaje entre cabezadas, música y conversaciones, llegamos a Constanta al mediodía, donde pillamos un bus hasta nuestro Hostal (Eol777). Primera aventura y acojone: no sabíamos con exactitud dónde estaba ni qué bus teníamos que coger, y una oleada de pesetas y gitanillos nos rondaban cuales hienas acechando a un grupo de cervatillos indefensos. Aun así, tras media hora de bus urbano, llegamos a nuestro destino, gracias a mi GPS (por que como me dicen estos soy un Geek) y a mi compadre Alberto, que había llegado un día antes a Constanta con el resto de españoles y nos guió en nuestro camino hacia la tierra prometida (de hecho hasta nos esperó en la parada, es el mejor). Cuando llegamos al Hostel, me sorprendió un poco encontrar a un montón de gente (polacos, americanos, italianos, irlandeses) en un lugar tan… llamémoslo “acogedor”: cinco habitaciones de 3-4 camas, 4 baños/ducha (lo llamo así porque no existe el plato de ducha, a si que puedes ducharte mientras cagas) y un patio con una mesa enorme sobre la que ahora escribo estas líneas. Esa noche a tres de nosotros nos tocó dormir en un colchón en el suelo, pero nada malo porque en la primera noche mucha gente tuvo que sobar en el patio por falta de camas…
Aun así, el primer día se me hizo largo. Nada más llegar, fuimos a comer, nos cambiamos y a la playa de Mamaia, en el Mar Negro. He de confesar que la playa estaba llena de mierda (la gente es bastante guarra y aquí lo de la limpieza no lo trabajan en exceso), pero bañarse en el Mar Negro es algo que todavía no me creo. Y más cuando es la primera vez que salgo fuera de España para conocer mundo. La putada de este finde ha sido que anochece pronto y si bajas a las 2 a la playa a las 6 ya te tienes que subir. Encima hace frescuni por las noches, pero también he de decir que todo eso, más que putada, ha sido de puta madre. El primer día empezamos a beber a las 7 de la tarde, a si que imagínate la merluza que llevaríamos a las 12. Cenamos pizza, de una pizzería de constanta que se llama “San Marco” (http://www.pizzasanmarco.ro/) en la que hacen unas de las mejores pizzas que he probado en mi vida (y eso que la del Filos es difícil de superar…). Además son ENORMES (tamaño XXL) y bastante baratas (31 Lei).
Esa noche conocimos a dos americanos de la marina: Mike y Eddie, un negro mazadísimo y un color café medio chicano que nos enseñaron la diferencia entre “beach” y “bitch”. Madre mía que risa esa noche. Tras la cena y el “botellón” decidimos ir a un garito a mover el esqueleto (jajajajaja puta mierda de expresión…)y, segunda aventura: el dueño del Hostal (Jianu Alin Razvan. Pongo el nombre completo por que es la hostia de persona y con él aquí no nos faltó de nada) nos dijo que fuéramos al Crema Café del centro de la ciudad y por allí buscáramos un garito para salir. NADIE tenía ni puta idea de dónde estábamos ni a dónde coño íbamos. Tras un tiempo andando sin rumbo, preguntando a la gente dónde ir a bailar y evitando gitanos que querían comprarme los pantalones por 5 Lei, entramos en un garito en plan pub, para sentarse en sillones cómodos y pedir un peloti mientras hablas con los colegas. En aquel lugar descubrí lo divertido que es jugar con el ser humano y con el ambiente que te rodea. Y digo esto por que cuando llegamos ni dios bailaba, lo típico de un pub así: todos tienen vergüenza de bailar si todo el mundo está sentado. A nosotros nos sudó la polla el mundo, es nuestro Erasmus y estamos para disfrutar, que para algo somos jóvenes y borrachos. A sí que, con las mismas, Adrien se puso a bailar con Violaine  y yo enganché por la banda a Elena, mi gaditana. Aquello parecía “Mira quien baila!”: Franceses vs. Españoles!!. Fue genial. Pero lo mejor de todo fue ver cómo, al rato de estar bailando, un montón de gente se puso de pie a bailar también. Enserio, tenéis que probarlo. Ir a un garito “aburrido”, con buena música, donde todo el mundo esté sentado, echadle un par de cojones y sacad a bailar a alguna amiga vuestra. Veréis como al rato un montón de mujeres se ponen de pie para bailar (una pena que sus amigos oligofrénicos no tengan los huevos y las ganas de bailar como las tenemos nosotros, y sobre todo, como las tienen las mujeres). Tras un rato bailando, fuimos a otro garito a sudar como pollos, beber y bailar como cerdos (tengo que grabarme bailando con Violaine. La peña flipa y yo me pongo… COMO UNA MOTO! Jajajajajaja). A eso de las cuatro volvimos a “casa”, estábamos cansados y la mitad de la gente decidió irse a otra discoteca en Taxi. Ahora agradezco habernos quedado en aquel sitio, la música era muy buena, la compañía aún mejor y las tías estaban tremendas.
El sábado, tras 20 horas o más durmiendo, nos bajamos a la playa, pasamos allí el día bañándonos y tomando el sol y después fuimos a cenar a un sitio en el que me comí el mejor Brownie que he probado jamás. Jizz in my pants en el momento en el que el chocolate rozó mis labios. Esa noche la despedimos de forma “tranquila”: chupitos de tequila, fotos, cerveza, “youtube party” risas y… UNA TIMBA DE POKER! Pero no cualquier Poker, Poker con céntimos de Lei! Era en plan “Oh Dios mío! Ese tío está loco! Acaba de subir 50 Bani!!” jajajaja. Los All-in eran lo mejor: si ganabas tenías un montón de dinero, parecías el puto amo, y en realidad no llegabas ni a los tres euros. Al principio comencé ganando yo (eché a mi pobre Tomás de la mesa), hasta que apareció el polaco, Jatzek tos dio a todos por ele ano. La noche acabó entre chupitos de Tequila, whisky, vodka y una botella de “kreskova” que todavía no sabemos qué coño es. Ahora son las 10 de la mañana y Elena, Adrien, Violaine y Nicolas se acaban de despertar. Volveremos a Bucaresti today (aunque a mí me gustaría ir directamente al Delta del Danubio) aunque eso es otra historia que contaré en otro momento. Solo diré más que todavía no me creo que me haya cruzado media Europa para bañarme en el Mar Negro…
Pffff… this is LEGEND… (wait for it)                                                                                      
DARY!!! jajajajaja

2 comentarios:

  1. Destino Gran Via te echó de menos, pero volveremos volveremos!

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  2. Eres GRANDE sukito!!Estoy enganchadisimo a tu blog me meto todos los dias a ver si actualizas o que!!
    Pasatelo bien disfruta folla y me cuentas a la vuelta!
    1 Abrazo tio

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