He de escribir esto antes de que se me olvide todo. Estamos
pasando tres días en el Delta del Danubio Violaine, Nicolas, Thomas y yo.
Llegamos a Tulcea ayer, y he de decir que el viaje fue una putísima mierda.
Pasamos 5 horas y media en un tren mazo de incómodo que salía a las 5.40 de la
mañana. Esa noche (la del martes para el miércoles) solo dormí una hora y en el
tren no pude pegar ojo a si que estoy algo cansadete. A pesar de todo, este es
uno de los mejores viajes que hemos hecho desde que estoy en tierras rumanas.
Tras las cinco horas infernales en tren, llegamos a Tulcea a eso de las 11 y
media hora más tarde estábamos pillando un barco camino a Sulina, un precioso y
pequeño pueblo en pleno Río Danubio. Tengo que confesar que estaba muy
acojonado, no tenía ni puta idea de dónde pillar el barco ni de dónde nos
teníamos que apear. Ni siquiera sabía dónde coño estaba el hostal donde nos
íbamos a alojar estos dos días ni si iba a ser bueno o una puta mierda como un
castillo. A nuestra llegada a Sulina, preguntamos a unos abueletes por el
hostal (Sallina se llama el susodicho), y, tras varias discusiones con los
cazafortunas del lugar que aprovechan la inocencia de los turistas, llegamos al
lugar. JODER QUE PUTA PASADA DE HOSTAL: habitaciones dobles y triples con
calefacción y aire, tele e internet y con la mejor ducha que me he dado desde
que estoy en Rumanía. El lugar es super acogedor, la comida que nos dan está de
tremenda, es bastante barato (25 por las dos noches) y encima los dueños son la
hostia. Ayer, nada más llegar, el dueño nos dijo que nos fuéramos a la playa,
que era preciosa y teníamos que verla. A si que nos llamó a un taxi y para allá
fuimos. Una pasada. Es increíble estar tumbado en la playa, tomando el Sol y
que, de repente, tres caballos pasen a tu lado como si nada. Yo todavía estoy
flipando. Hoy el dueño nos ha organizado un viaje por el delta del Danubio: por
50 Lei (13 lereles al cambio) hemos viajado en un barco particular,
descubriendo el Delta, viendo pelícanos, ranas, pájaros, peces… Hasta hemos
visitado un pueblo entrañable, de estos de la Rumanía profunda (Cardon se
llamaba), donde solo hay 11 casas habitadas por ancianos, granjas, ovejas,
cabras, vacas, gallos y gallinas. Acojonante. Entre foto y foto, las 4 horas
del viaje se han pasado voladas, y a nuestro regreso a casa, el dueño nos ha invitado a un chupito de Palinca, una
bebida espirituosa típica rumana. Su puta madre, que merluza llevo con solo un
chupito… Esto es peor que la Absenta, tiene más de 60º, pero no se le puede
hacer el feo al dueño del sitio donde duermes, a si que habrá que lidiar con el
pedal… jajajajaja.
Después de una horita de siesta, nos iremos a dar un garbeo
por la ciudad, a ver si nos hemos dejado algo por ver (aunque es difícil ya que
es muy chiquitita). Escribo esto con Violaine durmiendo a mi lado, y he de
decir que es UNA PUTA MIERDA que pase el tiempo. Este sitio es tan especial, tan
relajante, tan bonito, tan entrañable, tan… tan… Tan espuni! Ojalá pudiera
detener el tiempo y hacer que estos días durasen para siempre. Estoy seguro de
que voy a volver a este lugar. Me encanta porque aquí es como estar en el
paraíso. Es inefable… Oh my
God… I just jizz in my pants! Jajajaja
Finally, estamos jugando al mentiroso los dos belgas, la
francesa y yo. Es muy divertido ver como solo los españoles mentimos como
bellacos!! Ojalá este momento dure eternamente… Sorín, prometo que volveré a
verte! J