jueves, 29 de septiembre de 2011

Cuaderno de Bitácora: 29 de Septiembre, 18.29 hora local. Sulina, delta del Danubio.


He de escribir esto antes de que se me olvide todo. Estamos pasando tres días en el Delta del Danubio Violaine, Nicolas, Thomas y yo. Llegamos a Tulcea ayer, y he de decir que el viaje fue una putísima mierda. Pasamos 5 horas y media en un tren mazo de incómodo que salía a las 5.40 de la mañana. Esa noche (la del martes para el miércoles) solo dormí una hora y en el tren no pude pegar ojo a si que estoy algo cansadete. A pesar de todo, este es uno de los mejores viajes que hemos hecho desde que estoy en tierras rumanas. Tras las cinco horas infernales en tren, llegamos a Tulcea a eso de las 11 y media hora más tarde estábamos pillando un barco camino a Sulina, un precioso y pequeño pueblo en pleno Río Danubio. Tengo que confesar que estaba muy acojonado, no tenía ni puta idea de dónde pillar el barco ni de dónde nos teníamos que apear. Ni siquiera sabía dónde coño estaba el hostal donde nos íbamos a alojar estos dos días ni si iba a ser bueno o una puta mierda como un castillo. A nuestra llegada a Sulina, preguntamos a unos abueletes por el hostal (Sallina se llama el susodicho), y, tras varias discusiones con los cazafortunas del lugar que aprovechan la inocencia de los turistas, llegamos al lugar. JODER QUE PUTA PASADA DE HOSTAL: habitaciones dobles y triples con calefacción y aire, tele e internet y con la mejor ducha que me he dado desde que estoy en Rumanía. El lugar es super acogedor, la comida que nos dan está de tremenda, es bastante barato (25 por las dos noches) y encima los dueños son la hostia. Ayer, nada más llegar, el dueño nos dijo que nos fuéramos a la playa, que era preciosa y teníamos que verla. A si que nos llamó a un taxi y para allá fuimos. Una pasada. Es increíble estar tumbado en la playa, tomando el Sol y que, de repente, tres caballos pasen a tu lado como si nada. Yo todavía estoy flipando. Hoy el dueño nos ha organizado un viaje por el delta del Danubio: por 50 Lei (13 lereles al cambio) hemos viajado en un barco particular, descubriendo el Delta, viendo pelícanos, ranas, pájaros, peces… Hasta hemos visitado un pueblo entrañable, de estos de la Rumanía profunda (Cardon se llamaba), donde solo hay 11 casas habitadas por ancianos, granjas, ovejas, cabras, vacas, gallos y gallinas. Acojonante. Entre foto y foto, las 4 horas del viaje se han pasado voladas, y a nuestro regreso a casa, el dueño  nos ha invitado a un chupito de Palinca, una bebida espirituosa típica rumana. Su puta madre, que merluza llevo con solo un chupito… Esto es peor que la Absenta, tiene más de 60º, pero no se le puede hacer el feo al dueño del sitio donde duermes, a si que habrá que lidiar con el pedal… jajajajaja.
Después de una horita de siesta, nos iremos a dar un garbeo por la ciudad, a ver si nos hemos dejado algo por ver (aunque es difícil ya que es muy chiquitita). Escribo esto con Violaine durmiendo a mi lado, y he de decir que es UNA PUTA MIERDA que pase el tiempo. Este sitio es tan especial, tan relajante, tan bonito, tan entrañable, tan… tan… Tan espuni! Ojalá pudiera detener el tiempo y hacer que estos días durasen para siempre. Estoy seguro de que voy a volver a este lugar. Me encanta porque aquí es como estar en el paraíso. Es inefable… Oh my God… I just jizz in my pants! Jajajaja
Finally, estamos jugando al mentiroso los dos belgas, la francesa y yo. Es muy divertido ver como solo los españoles mentimos como bellacos!! Ojalá este momento dure eternamente… Sorín, prometo que volveré a verte! J

domingo, 25 de septiembre de 2011

Cuaderno de bitácora: 25 de Septiembre, 9.03 hora local.


Escribo estas líneas desde Constanta, una cuidad playera de Rumanía. Hace mil que no actualizo, y después de este grandioso finde, creo que es bueno escribir un poquino, ya que, para ser sinceros, lo echaba de menos.
Desde mi última actualización ha habido de todo: fiestas, gente nueva, viajes, visitas, rollos, desrollos, conversaciones políticas, amorosas, estúpidas, traducciones de chistes malos y, sobre todo cerveza. Y digo esto porque desde la última vez que hablé de mis peripecias no recuerdo lo que ha acontecido con exactitud, solo sé que no tengo absolutamente ningún mal recuerdo, pero debería haber escrito a diario (aunque aquí sea imposible).
El caso es que este finde, (como todos los días de Erasmus) ha sido AWESOME. Salimos de Bucarest el viernes a eso de las 9 de la mañana. Estábamos todos reventados puesto que la noche anterior salimos de fiesta. Tras tres horas de viaje entre cabezadas, música y conversaciones, llegamos a Constanta al mediodía, donde pillamos un bus hasta nuestro Hostal (Eol777). Primera aventura y acojone: no sabíamos con exactitud dónde estaba ni qué bus teníamos que coger, y una oleada de pesetas y gitanillos nos rondaban cuales hienas acechando a un grupo de cervatillos indefensos. Aun así, tras media hora de bus urbano, llegamos a nuestro destino, gracias a mi GPS (por que como me dicen estos soy un Geek) y a mi compadre Alberto, que había llegado un día antes a Constanta con el resto de españoles y nos guió en nuestro camino hacia la tierra prometida (de hecho hasta nos esperó en la parada, es el mejor). Cuando llegamos al Hostel, me sorprendió un poco encontrar a un montón de gente (polacos, americanos, italianos, irlandeses) en un lugar tan… llamémoslo “acogedor”: cinco habitaciones de 3-4 camas, 4 baños/ducha (lo llamo así porque no existe el plato de ducha, a si que puedes ducharte mientras cagas) y un patio con una mesa enorme sobre la que ahora escribo estas líneas. Esa noche a tres de nosotros nos tocó dormir en un colchón en el suelo, pero nada malo porque en la primera noche mucha gente tuvo que sobar en el patio por falta de camas…
Aun así, el primer día se me hizo largo. Nada más llegar, fuimos a comer, nos cambiamos y a la playa de Mamaia, en el Mar Negro. He de confesar que la playa estaba llena de mierda (la gente es bastante guarra y aquí lo de la limpieza no lo trabajan en exceso), pero bañarse en el Mar Negro es algo que todavía no me creo. Y más cuando es la primera vez que salgo fuera de España para conocer mundo. La putada de este finde ha sido que anochece pronto y si bajas a las 2 a la playa a las 6 ya te tienes que subir. Encima hace frescuni por las noches, pero también he de decir que todo eso, más que putada, ha sido de puta madre. El primer día empezamos a beber a las 7 de la tarde, a si que imagínate la merluza que llevaríamos a las 12. Cenamos pizza, de una pizzería de constanta que se llama “San Marco” (http://www.pizzasanmarco.ro/) en la que hacen unas de las mejores pizzas que he probado en mi vida (y eso que la del Filos es difícil de superar…). Además son ENORMES (tamaño XXL) y bastante baratas (31 Lei).
Esa noche conocimos a dos americanos de la marina: Mike y Eddie, un negro mazadísimo y un color café medio chicano que nos enseñaron la diferencia entre “beach” y “bitch”. Madre mía que risa esa noche. Tras la cena y el “botellón” decidimos ir a un garito a mover el esqueleto (jajajajaja puta mierda de expresión…)y, segunda aventura: el dueño del Hostal (Jianu Alin Razvan. Pongo el nombre completo por que es la hostia de persona y con él aquí no nos faltó de nada) nos dijo que fuéramos al Crema Café del centro de la ciudad y por allí buscáramos un garito para salir. NADIE tenía ni puta idea de dónde estábamos ni a dónde coño íbamos. Tras un tiempo andando sin rumbo, preguntando a la gente dónde ir a bailar y evitando gitanos que querían comprarme los pantalones por 5 Lei, entramos en un garito en plan pub, para sentarse en sillones cómodos y pedir un peloti mientras hablas con los colegas. En aquel lugar descubrí lo divertido que es jugar con el ser humano y con el ambiente que te rodea. Y digo esto por que cuando llegamos ni dios bailaba, lo típico de un pub así: todos tienen vergüenza de bailar si todo el mundo está sentado. A nosotros nos sudó la polla el mundo, es nuestro Erasmus y estamos para disfrutar, que para algo somos jóvenes y borrachos. A sí que, con las mismas, Adrien se puso a bailar con Violaine  y yo enganché por la banda a Elena, mi gaditana. Aquello parecía “Mira quien baila!”: Franceses vs. Españoles!!. Fue genial. Pero lo mejor de todo fue ver cómo, al rato de estar bailando, un montón de gente se puso de pie a bailar también. Enserio, tenéis que probarlo. Ir a un garito “aburrido”, con buena música, donde todo el mundo esté sentado, echadle un par de cojones y sacad a bailar a alguna amiga vuestra. Veréis como al rato un montón de mujeres se ponen de pie para bailar (una pena que sus amigos oligofrénicos no tengan los huevos y las ganas de bailar como las tenemos nosotros, y sobre todo, como las tienen las mujeres). Tras un rato bailando, fuimos a otro garito a sudar como pollos, beber y bailar como cerdos (tengo que grabarme bailando con Violaine. La peña flipa y yo me pongo… COMO UNA MOTO! Jajajajajaja). A eso de las cuatro volvimos a “casa”, estábamos cansados y la mitad de la gente decidió irse a otra discoteca en Taxi. Ahora agradezco habernos quedado en aquel sitio, la música era muy buena, la compañía aún mejor y las tías estaban tremendas.
El sábado, tras 20 horas o más durmiendo, nos bajamos a la playa, pasamos allí el día bañándonos y tomando el sol y después fuimos a cenar a un sitio en el que me comí el mejor Brownie que he probado jamás. Jizz in my pants en el momento en el que el chocolate rozó mis labios. Esa noche la despedimos de forma “tranquila”: chupitos de tequila, fotos, cerveza, “youtube party” risas y… UNA TIMBA DE POKER! Pero no cualquier Poker, Poker con céntimos de Lei! Era en plan “Oh Dios mío! Ese tío está loco! Acaba de subir 50 Bani!!” jajajaja. Los All-in eran lo mejor: si ganabas tenías un montón de dinero, parecías el puto amo, y en realidad no llegabas ni a los tres euros. Al principio comencé ganando yo (eché a mi pobre Tomás de la mesa), hasta que apareció el polaco, Jatzek tos dio a todos por ele ano. La noche acabó entre chupitos de Tequila, whisky, vodka y una botella de “kreskova” que todavía no sabemos qué coño es. Ahora son las 10 de la mañana y Elena, Adrien, Violaine y Nicolas se acaban de despertar. Volveremos a Bucaresti today (aunque a mí me gustaría ir directamente al Delta del Danubio) aunque eso es otra historia que contaré en otro momento. Solo diré más que todavía no me creo que me haya cruzado media Europa para bañarme en el Mar Negro…
Pffff… this is LEGEND… (wait for it)                                                                                      
DARY!!! jajajajaja

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Cuaderno de bitácora: 21 de septiembre, 4.42 hora local.

"Hay palabras que son mágicas y caras que son un poerma."


Y en este caso una canción vale más que mil palabras. :)

martes, 13 de septiembre de 2011

Cuaderno de bitácora: 13 de Septiembre, 17.50 hora local.


Llevo doce días sin actualizar mis alegres andanzas bucurestianas. Es una putada por que no recuerdo tan bien todo lo que me ha sucedido en estas dos semanas como si lo fuera escribiendo a diario, pero una cosa es cierta: se me está olvidando hablar en castellano. Es raro, por que de tanto inglés que hablo ya hasta pienso en inglés y escribo cosas en inglés sin darme cuenta. True Story. Además el uso de nuestra Lengua Erasmus también influye: aquí se habla inglés con toques de español, francés, alemán, rumano e italiano, además de un poco de portuñol. Es muy divertido a la par que jodido.
Recuerdo que mi última entrada fue del sábado de hace dos semanas. A si que retomamos la noche desde el Dumars: Jo qué noche!! Salimos todos (o casi todos los Erasmus) a una discoteca bastante cool: todos nos pusimos nuestras mejores galas, yo con mi modelito de corbata las dejé a todas locas (sobre todo a las alemanas) y a algún que otro hombre, por qué ocultarlo… jajajaja. El caso es que entramos gratis a una discoteca bien tocha, llena de pivones, con reservado y botella de whisky también gratis y música bastante potente. A la hora, los franceses, los dos belgas y las tres alemanas se marcharon por que aquello parecía más un club de striptease que una discoteca: gogos tremendísimas bailaban en plataformas mientras pives con mirada obscena se las comían con los ojos echándoles fotos a saco (yo me incluyo en ese grupo también). Los españoles nos quedamos, más que por las mujeres (y no solo las gogos), por que la peña empezó a pedir botellas y botellas y al final nos hicimos con 3 de vodka y dos de whisky. Una locura. Yo me lo pasé de puta madre, bailé con todas, conocí a unos rumanos  que estaban de despedida de soltero e incluso tonteé con una alemana con unas tetas como mi cabeza. Además acabamos cenando comida típica rumana (de la buena, de la que hacen las abuelas) en la habitación de Mirela, a si que tu imagínate.
El resto de la semana pasó como habitualmente: clases, fiestas, clases, cervezas, risas, más clases, más fiestas, muchísimas más risas…
Este finde ha estado gracioso. La noche del jueves pasado, fue increible. Hicimos la feria de Albacete en la habitación de Maribel: barbacoa, cuerva (bebida de vino mezclada con fruta y gaseosa) y BlackOut (una brebaje mágico de los franceses que estaba tremendo, y que nos bebíamos a hidalgos “Guys!! One shot!!” jajajaja). Acabamos en el Elefante, con un pedo inmenso y bailando como cosacos. Esa noche se me fue de las manos. Entre baile y baile, una chica rumana, Ioana, sucumbió a mis encantos naturales y… en fin, que se me fue de las manos. Aunque es verdad que fue muy divertido ver la cara de Violaine cuando compré una rosa y me la puse en la pechera y más divertido aún fue conocer a una camarera del garito (que estaba tremenda por cierto) y la cual me invitó a un par de cubatas. Simplemente, AWESOME.
Desde entonces han pasado un montón de cosas más que no voy a escribir por que esto empieza a ser ya demasiado largo. Solo mencionaré la noche del karaoke, en la que gané una botella de champán por cantar el "Sex Bomb", además de las increíbles visitas a los museos de la capital, que son super interesantes. Solo puedo decir que estoy very happy here y que, aunque me duele decirlo, apenas echo de menos mi tierra. Eso es bueno, pero también es malo. Pero no importa, por que sé, que a mi regreso, echaré de menos estas tierras… Que viva la vida Erasmus!!! :D

P.D: por cierto, si algún día venís a bucarest, tenéis que comer en el Excalibur, un restaurante medieval, al lado de Piata Unirri. Es increible. No puedo describirlo más que con una palabra: INEFABLE. Tenéis que venir y comprobar vosotros mismos lo que estoy diciendo.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Cuaderno de bitácora: día 6-7, 3.12 hora local


No paso por aquí desde el miércoles, pero es que con tanto por hacer aquí es imposible tener un momento para escribir e incluso para pensar. Esta entrada corresponde al jueves y al viernes, espero acordarme más o menos de todo…
El jueves tuvimos clase por la mañana, la última de la semana, y, por la noche, fiesta oficial Erasmus organizada por la gente de la ESN (Erasmus Student Network). El tema de la fiesta era llevar algo típico de nuestro país, pero como no teníamos nada disponible, nos pintamos unas banderitas. La verdad es que la peña se lo curró un montón, sobre todo los franceses Adrian y Flourent y los belgas Thomas y Nicolas. Yo, como no tenía nada, solo pintura de cara, decidí ponerme una camiseta amarilla, un bañador rojo y pintarme la cara de rojo también. Era como una bandera andante (the walking flag). Fuimos a beber y conocernos mejor a un pub de aquí dentro de la resi, donde nos pusimos unas etiquetas con nuestros nombres y nos conocimos mejor entre cervecicas (ay que ricas!).
Tras unas dos horas en el garito, nos fuimos a la discoteca donde era la fiesta: el pub Le Dicatore (bastante curioso por el nombre y por las fotos de todos los dictadores del antiguo continente). Primera aventura tras salir del garito: somos muchos y la gente se enrolla y se queda atrás, a si que cuando llegamos al metro, la mitad de la gente se quedó fuera por que ya lo habían cerrado. A si que Mirela y yo, decidimos salir a recogerlos para ir a la discoteca en bus (que por cierto fue gratis).
Ya en el centro, tras varias esperas, el que se perdió fui yo, a si que Maribel tuvo que venir a buscarme. Tras una hora o así de aventura nocturna, llegamos todos al garito (salvo algún que otro rezagado, como siempre). Y segunda aventura: el puerta de la discoteca me dice que no puedo pasar con bañador! Después del palizón! Vamos no me jodas!! Gracias a mi uso de la fuerza y mi poder de convicción unido con mi cara roja y mis chistes malos, conseguí que el puerta me dejara entrar. Hasta las 5 de la mañana bailando, bebiendo, riendo y algo pedo. Mi cara roja por la pintura hacía que me pareciera a un demonio sin cuernos (menos mal que mi angel Violaine estaba allí para salvarme…)
Acabamos bastante cansados a eso de las 6, riéndonos de gilipolleces (Adrian le iba diciendo a todo el mundo “Do you want to see my penis” y le faltó tiempo para sacárselo al cabrón jajajaja), acariciando perros callejeros más bonitos que to las cosas y algo pedos debido al alcohol.
Al día siguiente (el jueves) nos despertamos, comimos algo y fuimos al centro, a conocer la ciudad a fondo: el teatro romano, la plaza de la revolución, la biblioteca nacional… Entre foto y foto, acabamos tomandonos unas cerves y algo parecido a un kebab (gyros) pero mucho más rico, en plan taco, con carne de cerdo, verduras tipicas del kebab y pan de pita. El día ha acabado ya, con todos los erasmus en nuestra habita de pequeña fiesta. Ha sido genial por que hemos contado chistes en inglés (además de los crueles, crueles!), les he enseñado a las chicas la canción que Ramón y Pat me compusieron antes de mi marcha (creo que les voy a deber unos cuantos polvos…) y ahora estoy escribiendo estas líneas cigarro en mano y escuchando algo de reggae. Mañana vamos al parlamento y pasado creo que vamos a un concierto de Enescu, el compositor más famoso de Bucarest. Tengo muchísimas ganas de verlo!!!
Creo que eso es todo por estos días. También creo que me he dejado muchas historias en el tintero, pero es que el tiempo aquí pasa volado y eso de no poder escribir a diario hace que se me olviden muchas cosas.
Noapte buna!