Ahora mismo estoy en el piso de Maribel y Tomás. Esta noche es extraña, han pasado muchas cosas que no voy a contar aquí. No sé por qué solo me apetece escribir versos de Kase, la primera canción que se me ha venido a la cabeza y que, creo que ahora mismo es la que expresa mejor lo que siento.
Que no, que no, que no, que no...
Que no me tiembla la mano si tengo que empuñar un micro
y poneros de mierda y de grasa hasta el puto culo.
A veces os gano, tan sólo, con beberme un litro
y volverme a casa preguntando "¿quién coño es más chulo?"
Soy un abraza-farolas, un peregrino,
mi antigua novia me dijo "te veo muy desmejorado!"
Ahora bebo a solas, las penas flotan en el vino,
mañana será otro día, otro día igual...
Mi canción es triste como una puta ranchera,
quienquiera que sea el que esté allí arriba que me escuche,
mi cuerpo no resiste y no hay cerveza en la nevera,
¡estoy pensando en follarme a mi osito de peluche!
¡No mires! O lárgate de aquí si es necesario,
no vuelvas a apostar ni un puto duro por mí,
¡Mierda! Las lágrimas no tienen horario,
¿a qué venís putas? ¿A qué venís?
Mi cerebro está preparado, soy ágil como una pantera,
duermo con un ojo abierto, tengo enemigos ahí fuera,
¡oye! Tenéis mejores formas de hacer el ridículo,
¿por qué coño coger un micro hijos de puta?
Dios así lo quiso, soy un experto, no improviso,
moriré de sobredosis si es preciso.
Por ser estrella, aviso, si veis mi huella, huele a Paraíso,
¡es por que estuve allí ayer, pero Eva me echó!
Kase.O, tú toma hormonas, a mí y a mis hermanos,
¿Qué pasa? ¡Que nos la coman!
Yeah!! Los amos! Cada micro, mil gramos,
Zaragoza, Madrid, ¡Un gran plan tramo!
Pues eso. Que mañana será otro día, otro día igual...